Por Tony Balbuena
El agrimensor Joaquín Michel Rodríguez y el ingeniero civil Francisco
Contreras, presidente del CODIA y ex presidente respectivamente, aseguran que
dichos lugares, son vulnerables.
Rodríguez y Contreras, solicitaron al gobierno dominicano posesionar las
familias de los sectores señalados, en lugares seguros, al tiempo que instaron
al Comité de Operaciones de Emergencias, COE, a realizar los desalojos cuando
los crea pertinentes, a fin de evitar una tragedia humana.
En peligro similar, se encuentran los residentes del quinto centenario del
municipio de Piedra Blanca, los que fueron azotados, tras el paso de las
tormentas Noé y Olga en noviembre y diciembre del pasado año 2007.
Sostienen, que el crecimiento poblacional y las precariedades económicas
de un amplio segmento de la población, ha propiciado la ocupación de terrenos
baldíos del estado, no idóneos para la
construcción de viviendas sin planificación urbana.
Aclararon, que personas sin escrúpulos tienen la habilidad de construir
casuchas en zonas peligrosas, para posteriormente aglutinarse en Juntas de
Vecinos, y demandar de las autoridades, reubicación en lugares seguros.
“Existen personas que teniendo viviendas seguras, construyen en lugares
vulnerables, esperando que un huracán, tormenta o ciclón afecte, para que el
gobierno tenga la obligación que ir en su auxilio, lo que ha sido denunciado en
infinidades de ocasiones”, expresaron.
Expusieron, que la forma correcta de evitar los cordones de miseria que
se forman en sectores marginados, es reubicándolos, y clausurando dichos
lugares, con una presencia militar permanente para impedir nuevamente su
repoblación.
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