Por
Tony Balbuena
En
las zonas vulnerables de Brisas del Yuna y Los Platanitos, establecidos a
orillas del río Yuna, viven cientos de familias pobres, que han mostrado su preocupación
por el paso de la tormenta.
Dijeron
sentirse desprotegidos de las autoridades representativas de las autoridades
municipales y del gobierno dominicano, las que apuntaron solo acuden a ellos en
tiempos de elecciones.
Recordaron
que llevan años demandando ser reubicados en lugares seguros, donde poder
preservar sus vidas y las de sus familiares.
José
Dolores Tejeda, presidente de la Junta de Vecinos, en entrevista concedida a
este medio, advirtió que si las aguas del río Yuna crecen como en las tormentas
Noé y Olga, sus viviendas serían arrasadas, al destacar que la mayoría están
construidas de trozos de madera desechables, cartón y hojalata.
En
peligro similar se encuentran los pobladores de Colombia, ubicado a orillas del
río Masipedro, ya que las casas de dicho sector se encuentran muy cercanas a la
orilla del afluente.
Se
comprobó que la ciudad de Bonao, carece de refugios apropiados para enfrentar
un posible desastre natural, exceptuando las escuelas, liceos públicos e
iglesias, que en ocasiones anteriores han sido utilizados para albergar a
damnificados de fenómenos naturales que han afectado al país.
Recientemente
las autoridades municipales, policiales, de salud pública y el representante
del Poder Ejecutivo, sostuvieron una reunión donde planificaron juntos a la
Defensa Civil y la Cruz Roja Dominicana, las acciones a tomar en caso de que se
produzcan inundaciones y deslizamientos de tierra en zonas vulnerables de
Monseñor Nouel que ocasionen daños de consideración.
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