Los últimos meses del
2014, pudieron ver el crecimiento político y hacia un solo norte dentro del
Partido de la Liberación
Dominicana , PLD, de Darío Rodríguez y Casimiro Ramos, ambos
buscan alcanzar la sindicatura del municipio de Bonao.
A lo externo de la organización
política, los dos aparentan tener la fuerza requerida para optar por tan
anhelada posición, los dos al parecer y por lo que vienen vendiéndoles a sus
seguidores el éxito en la política no se mide por lo que se ha logrado,
sino por los obstáculos que deben superarse.
Tanto Darío Rodríguez,
como Casimiro Ramos, al parecer hoy se han convencidos de que para abrir nuevos
caminos debe experimentarse cosas e incluso equivocarse, que para ser grande
hay que aprender a ser pequeño y humilde algo que en su momento le falto a uno y le sobro al
otro.
El PLD, en Bonao, ondea
con fuerza su bandera política en procura de alcanzar la Alcaldía con dos de sus
hombres mas temperamentales pues por un lado se muestran sencillos y humildes y
por otro se muestran ogros antes las adversidades, ambos actúan sin predecir lo
que mas tarde les espera.
Casimiro Ramos, en
sus años como diputado no experimento una maravillosa escala de valores en el
ser humano, se convirtió en un estudiante de poco rendimiento en la sociedad,
lo que hoy podría afectarle para alcanzar tal alto curul en el municipio y sostén
de muchos, la sindicatura en Bonao debe ser dirigida con global visión integral
lo que debe ir enmarcado en el proceso de desarrollo común lo que para muchos,
el ex diputado no asimilo ni ha asimilado como servidor publico por tanto,
recibe hoy el rechazo de muchos.
Darío Rodríguez, quien
viene de saborear una mala experiencia política al negociar con el PRD, algunos
conceptos que han puesto su carrera política en el filo de la navaja pero que
hoy, aparenta haberse convertido en un
estudiante de alto rendimiento, abre criterios de voluntades hacia los más
necesitados y se muestra sencillo y humilde, dos virtudes de las que se ha apoderado
buscando la oportunidad de convertirse en un servidor del pueblo
La vigencia de manera
externa que ambos candidatos vienen estructurando, le hace merecedor de un cambio pero estos, se
han enfocados en llenar locales de amigos y familiares no así de verdaderos
dirigentes de su organización política, ninguno cuentan con un buen equipo de comunicación
que enfoque a la población y a su propia dirigencia partidista sus propuestas
al electorado es, como si estuvieran en la competencia por estar no en pleno
conocimiento de que podrían asumir una de sus mayores responsabilidad en su
vida.
Es por lo que ambos
candidatos deben entender que a un Ayuntamiento se va a servir no a servirse de
el como lamentablemente sucede en la actualidad en donde hay muchas cosas que
hacer pero que por la irresponsabilidad de unos pocos, se le ha dado de lado
dentro del proceso de desarrollo municipal que requiere Bonao.
Deben tanto Darío Rodríguez
como Casimiro Ramos, tener bien en cuenta el hacinamiento o focos de basuras,
la insalubridad y el desorden municipal mas las acciones de corrupción existente en la
actual gestión de Alberto Marte. Todo esto nos reafirma que es hora de un cambio pero sin
planeamientos concretos se continuaría con el mismo historial negro que hoy
tiene el Ayuntamiento del Municipio de Bonao.

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